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Policy Analysis

El Comercio Electrónico en la Organización Mundial del Comercio

¿Podrán los miembros encontrar un terreno común en la 14ª Conferencia Ministerial?

El comercio electrónico se ha convertido en un pilar fundamental del comercio mundial, pero los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) siguen divididos sobre cómo debe regularse. A medida que se acerca la 14ª Conferencia Ministerial (CM14), las decisiones sobre el Programa de Trabajo Multilateral sobre el Comercio Electrónico (WPEC) y la Iniciativa de Declaración Conjunta (JSI) sobre el Comercio Electrónico darán forma a las normas del comercio digital en los próximos años, especialmente para los países en desarrollo que buscan reducir la brecha digital. Rashid S. Kaukab examina los debates actuales acerca de la moratoria sobre la imposición de derechos de aduana, la gobernanza del comercio digital y la posible incorporación del Acuerdo JSI al marco de la OMC, destacando las oportunidades y los retos que estas negociaciones plantean para un comercio digital inclusivo y sostenible.

Por Rashid S. Kaukab on 18 de febrero 2026

El comercio electrónico ha pasado a ocupar un lugar central en el comercio mundial, pero los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) siguen divididos sobre cómo regularlo. A medida que se acerca la 14a Conferencia Ministerial (CM14), las decisiones sobre el Programa de Trabajo multilateral y la Iniciativa de Declaración Conjunta sobre el Comercio Electrónico (JSI, por sus siglas en inglés) plurilateral determinarán las normas, oportunidades y retos del comercio digital en los próximos años —especialmente para los países en desarrollo que intentan reducir la brecha digital. 

¿Cuál Es el Problema y Por Qué es Importante? 

El comercio electrónico (e-commerce) ya no es solo un sector nicho, sino que se ha convertido en un pilar fundamental de la economía mundial. Un porcentaje cada vez mayor del PIB mundial está vinculado a las actividades digitales, y se prevé que siga aumentando. Pero a medida que se expande el comercio digital, también lo hacen las preguntas sobre cómo debe regularse: ¿quién establece las normas, quién se beneficia y cómo podemos garantizar que la revolución digital no deje atrás a los países en desarrollo? 

Para muchas empresas —incluidas las microempresas y las pequeñas y medianas empresas— el comercio electrónico reduce los obstáculos de entrada y permite participar en mercados internacionales que antes estaban fuera de su alcance. Para los consumidores, puede ampliar las opciones y reducir los costos. Sin embargo, para los Gobiernos, el comercio digital plantea complejos retos normativos, fiscales y de desarrollo. Estos incluyen, entre otros, la protección de los consumidores, la ciberseguridad, la gobernanza de los datos, la fiscalidad y la creciente brecha digital entre los países y dentro de ellos. 

La OMC es un foro mundial clave para abordar estos desafíos. Sin embargo, los miembros de la OMC están divididos respecto a cómo y a qué ritmo deben evolucionar las normas sobre comercio electrónico. Como resultado, la OMC posee actualmente dos enfoques paralelos en relación con el comercio electrónico: una vía multilateral, centrada en el Programa de Trabajo sobre el Comercio Electrónico (WPEC, por sus siglas en inglés) y en la moratoria sobre la imposición de derechos de aduana a las transmisiones electrónicas, y una vía plurilateral, plasmada en la Iniciativa de Declaración Conjunta (JSI) sobre el Comercio Electrónico. 

Mientras los miembros de la OMC se preparan para la CM14, que se celebrará del 26 al 29 de marzo de 2026 en Yaundé (Camerún), el comercio electrónico ocupa un lugar prioritario en su agenda. Se espera que tomen decisiones sobre estas dos vías que tendrán repercusiones de gran alcance para el futuro del comercio electrónico en la OMC y más allá. 

El Programa de Trabajo Multilateral y la Moratoria sobre los Derechos de Aduana 

La OMC abordó formalmente el comercio electrónico por primera vez en 1998. En su Segunda Conferencia Ministerial (CM2), celebrada el mismo año en Ginebra (Suiza), los miembros de la OMC adoptaron la Declaración sobre el Comercio Electrónico Mundial, en la que se comprometían a examinar las cuestiones relacionadas con el comercio electrónico mundial que afectan al comercio y a mantener su práctica de no imponer derechos de aduana a las transmisiones electrónicas. 

Para poner en práctica este compromiso, el Consejo General de la OMC estableció el WPEC posteriormente ese mismo año. El WPEC ofrece un foro multilateral para analizar cómo interactúa el comercio electrónico con el comercio y las normas comerciales existentes relativas al comercio de mercancías, servicios, propiedad intelectual y desarrollo. También sirve como sede institucional para los debates en torno a la moratoria sobre la imposición de derechos de aduana a las transmisiones electrónicas. 

Desde 1998, el WPEC ha sido el principal foro en el que todos los miembros de la OMC debaten cuestiones de amplio alcance relacionadas con el comercio electrónico. Los países en desarrollo, en particular, han utilizado este foro para plantear cuestiones relacionadas con el desarrollo y la brecha digital. En la 13ª Conferencia Ministerial (CM13) celebrada en 2024, los miembros de la OMC acordaron mantener el WPEC con sus mandatos actuales, que se focalizan en abordar la brecha digital y mejorar la participación de los países en desarrollo en la economía digital, hasta la CM14 o hasta el 31 de marzo de 2026, lo que ocurra primero. De conformidad con esa decisión, a lo largo de 2025 se han organizado debates sobre cuestiones temáticas en el seno del WPEC, haciendo hincapié de manera sistemática en la asistencia técnica y la creación de capacidad de los países en desarrollo y menos adelantados como prioridad transversal. 

Estos debates temáticos se han centrado en cuatro áreas principales: 

  1. Reducir la brecha digital mediante la inversión en infraestructura de tecnología de la información y las comunicaciones, competencias digitales y marcos normativos.
  2. Compartir los marcos jurídicos nacionales para el comercio electrónico, incluidas las leyes sobre ciberseguridad y protección de los consumidores, con el fin de recopilar las mejores prácticas sin crear nuevas normas vinculantes.
  3. Examinar las implicancias comerciales de la inteligencia artificial y su impacto en las políticas.
  4. Debatir la renovación de la moratoria sobre la imposición de derechos de aduana a las transmisiones electrónicas, con los miembros divididos sobre sus efectos económicos y fiscales. 

A lo largo de estos debates, los miembros han propuesto varios papeles que podría desempeñar la OMC. Como parte de estas sugerencias, se propone que la OMC actúe como centro neurálgico para el intercambio de información y el diálogo, que aproveche su capacidad de convocatoria para coordinarse con otras organizaciones internacionales y que mejore significativamente la prestación de asistencia técnica específica y la creación de capacidades. Además, los miembros consideran que la OMC debe ayudar a los países a comprender y utilizar las normas comerciales existentes relacionadas con el comercio electrónico y de promover la coherencia normativa para evitar la fragmentación mundial en el comercio digital y en áreas emergentes como la gobernanza de la inteligencia artificial. 

Desde 1998, la moratoria sobre la imposición de derechos de aduana a las transmisiones electrónicas, junto con el WPEC, se ha renovado en todas las Conferencias Ministeriales —pero siempre con carácter temporal y, a menudo, tras arduas negociaciones. A medida que se ha expandido el comercio digital y ha aumentado la gama de productos suministrados por vía electrónica, se han intensificado las preocupaciones sobre el impacto de la moratoria —en particular entre varios países en desarrollo. 

Estos países en desarrollo miembros argumentan que la moratoria puede dar lugar a una pérdida significativa de ingresos arancelarios, especialmente a medida que más productos pasan de la forma física a la digital. También destacan la ausencia de una definición multilateral clara de “transmisiones electrónicas” y advierten de que esta ambigüedad podría erosionar progresivamente su base arancelaria y limitar el espacio de políticas para la industrialización digital. Estas preocupaciones se examinan en artículos analíticos como los de Kaukab (2024) y el estudio del South Centre (2023) sobre los países en desarrollo de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático. 

Los partidarios de la moratoria argumentan que imponer aranceles a las transmisiones electrónicas aumentaría los costos para los consumidores y las empresas, fragmentaría los mercados digitales mundiales y resultaría extremadamente difícil de administrar en la práctica. Alegan que los Gobiernos pueden recaudar ingresos a través de instrumentos alternativos, como los impuestos sobre el valor agregado, sin perturbar los flujos transfronterizos de datos digitales (véase Amon y Krummenacher, 2024). 

Estas tensiones llegaron a su punto álgido en la CM13 celebrada en Abu Dabi en 2024. Tras prolongadas negociaciones, los miembros acordaron prorrogar la moratoria y el WPEC únicamente hasta marzo de 2026 o la CM14, lo que ocurriera primero (Decisión Ministerial de la CM13). Por primera vez, la decisión también establecía explícitamente que tanto la moratoria como el WPEC expirarían en esa fecha. 

La JSI sobre el Comercio Electrónico La JSI fue lanzada en la Undécima Conferencia Ministerial (CM11) de la OMC, celebrada en Buenos Aires en 2017, cuando un grupo de 71 miembros anunciaron su intención de llevar a cabo trabajos exploratorios con miras a futuras negociaciones sobre los aspectos del comercio electrónico relacionados con el comercio. Frustrados por la lentitud de los debates multilaterales, los participantes trataron de elaborar normas modernas sobre comercio digital entre los miembros dispuestos a ello. 

Las negociaciones formales comenzaron en 2019 y la participación eventualmente aumentó hasta alcanzar los 91 miembros. En julio de 2024, los coorganizadores de la JSI (Australia, Japón y Singapur) anunciaron la conclusión de la fase técnica de las negociaciones y publicaron un texto jurídico estabilizado sobre el propuesto Acuerdo sobre el Comercio Electrónico

El Acuerdo cubre una amplia gama de cuestiones, entre ellas las transacciones electrónicas, el comercio sin papel, los pagos digitales, la protección de los consumidores en línea, la ciberseguridad, la protección de los datos personales, la regulación de las telecomunicaciones y la prohibición permanente sobre la imposición de derechos de aduana a las transmisiones electrónicas entre las partes, que se revisará cinco años después de la entrada en vigor del Acuerdo. 

El Acuerdo también tiene sus detractores. Varios países en desarrollo alegan que consolida una moratoria permanente de los aranceles digitales sin suficientes flexibilidades para el desarrollo ni asistencia técnica garantizada. También plantean preocupaciones sistémicas y advierten de que la incorporación de acuerdos plurilaterales en la OMC podría debilitar los procesos multilaterales, como el WPEC. Por el contrario, sus defensores sostienen que la JSI subsana una laguna fundamental en la elaboración de normas a nivel mundial y contribuye a reducir la fragmentación causada por la proliferación de acuerdos comerciales digitales bilaterales y regionales. 

¿Qué Hay sobre la Mesa para la CM14? 

En vísperas de la CM14, dos propuestas contrapuestas están dando forma a los debates sobre el WPEC y la moratoria sobre la imposición de derechos de aduana. Barbados, en nombre del Grupo de África, el Caribe y el Pacífico, circuló el 5 de noviembre de 2025 un proyecto de Decisión Ministerial en el que se solicitaba la continuación y la revitalización del WPEC, un análisis más profundo del impacto de la moratoria en el desarrollo, una mayor asistencia técnica y la prórroga de la moratoria hasta la próxima conferencia ministerial. Por otra parte, Estados Unidos, al que más tarde se sumaron Costa Rica, Ecuador, Guatemala y Paraguay, presentó un breve proyecto de decisión el 25 de noviembre de 2025 en el que se proponía una definición amplia de las transmisiones electrónicas (una transmisión realizada por cualquier medio electromagnético, incluyendo su contenido) y en el que se comprometía a los miembros a mantener la práctica de no imponer derechos de aduana sobre ellas, sin fecha de finalización —lo que en la práctica convierte la moratoria en permanente. El proyecto de decisión no menciona el WPEC. 

En lo que respecta a la JSI, la cuestión central para la CM14 es si los miembros pueden acordar la incorporación del Acuerdo sobre Comercio Electrónico al marco de la OMC como un acuerdo plurilateral en virtud del Anexo 4 del Acuerdo de la OMC. Hasta ahora, varios miembros han bloqueado el consenso sobre esta decisión, lo que hace que el resultado sea incierto. Si la incorporación resultara imposible, los participantes podrían explorar vías alternativas, como la aplicación provisional o la aplicación fuera de la OMC, cada una de las cuales conlleva importantes concesiones jurídicas y políticas. 

Los debates actuales en la OMC ponen de manifiesto las tensiones existentes en el sistema comercial mundial: entre la rapidez y la inclusividad, la innovación y el espacio de políticas, la flexibilidad plurilateral y la legitimidad multilateral. El WPEC sigue siendo el único foro multilateral para el diálogo estructurado sobre el comercio digital, incluida la moratoria sobre los derechos de aduana, especialmente desde la perspectiva del desarrollo. Ambos han sido pilares fundamentales de la OMC desde 1998. Al mismo tiempo, el Acuerdo JSI sobre Comercio Electrónico refleja la urgencia que sienten varios miembros por actualizar las normas comerciales mundiales para la era digital. Las decisiones sobre estas cuestiones en la CM14 determinarán el futuro de la gobernanza del comercio digital mundial. 

Para obtener información y análisis más detallados, se remite al lector al reciente informe del IISD elaborado por Rashmi Jose y Rashid S. Kaukab titulado Electronic Commerce and the World Trade Organization: State of Play Ahead of the 14th Ministerial Conference, disponible en inglés en.

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Trade